Banda de metal melódico-power
(¡oh! ¡Dios! ¡¡¡¿Quién
lo hubiera dicho viendo el título del disco?!!!) que
no debe estar muy a gusto con la música que hacen,
pues le ponen de todo para acabar siendo un barullo de instrumentos
impresionante.
El principal instrumento que "destaca" es el violín,
encargado de abrir los temas y acompañarlos de forma
omnipresente... un violín con sonido totalmente a lo
Mägo de Oz, también encontramos por ahí
un cello y una flauta, pero a diferencia de los españoles,
los Galloglass hacen una música bastante más
potente.
También encontramos algunos teclados a lo Children
of Bodom, cosa que creo que es lo único que me ha llamado
la atención en mis sesiones de intentar separar mentalmente
los instrumentos.
La verdad, tienen algún tema como "Remember the
Fire" de un Power Metal bastante correcto, usando la
sección de cuerdas no eléctrica como fondo de
forma muy acertada, con el único defecto de un cantante
que falla en los agudos más altos. Pero la mayoría
de canciones son un caos de instrumentos de donde sólo
destaca la voz y la batería, el resto se confunde en
una inmensa bola de sonido. Una nota cultural para los jóvenes:
tiempo ha, a los que hacían eso con los instrumentos,
les llamábamos punkys.
Lluís
|