Creo que ni yo mismo soy capaz de creerme lo que estoy a punto de escribir. Y
lo mejor de todo es que ni estoy bajo los efectos del alcohol, ni he probado las drogas, ni tengo
ningún True Metal amenazándome con un cuerno vikingo de segunda mano. Bueno, allá voy: Kai Hansen se ha
dignado a hacer algo mínimamente decente. Incluso con un título tan infame y rastrero como es “Land Of
The Free II”, incluso así voy a intentar defender el resultado final de este nuevo álbum de los alemanes
encabezados por el señor Hansen. Y voy a ir más lejos aún; creo que vista la escasa o nula evolución
compositiva de la banda en los últimos años, y el resultado obtenido por Helloween en ese intento de
tercera parte de los Keepers, este conjunto de doce tracks es el más adecuado para representar la segunda parte
de lo que ha sido una de las mejores discos y referente del género.
Evidentemente no tenemos composiciones originales jamás hasta ahora escuchadas ni un nivel envidiable de
composición, pero sí que apreciamos un ligero intento de cambio respecto a sus últimos trabajos, siendo
más directos y enmascarando un poco los habituales temas pastelones más propios del Happy Metal con más fuerza y
agresividad, tanto instrumental como vocalmente, cosa que no deja de sorprenderme, pero que quiero destacar
insistentemente.
Gamma Ray no creo que estén en condiciones de volver a grabar nada que se asemeje lo más mínimo a lo que significó
aquel LOTF, pero por lo menos han dado un buen paso adelante respecto a toda la basura grabada en los
últimos años y esta segunda parte de LOTF no daña ni la imagen ni el recuerdo de ese gran álbum.
Sergi
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