Tercera y en teoría última entrega de la Opera Rock iniciada ahora hace cinco años por el músico y compositor italiano Daniele Liverani (también en Empty Tremor).
El problema de este tipo de inventos es que son muy interesantes, prometedores y exitosos en su primera edición pero acaban sucumbiendo en una innecesaria reiteración que acaba llevando la idea, el trabajo y el conjunto en general a lo más profundo de los olvidos e incluso al total desinterés hacia la obra.
Daniele Liverani ha más que demostrado su gran capacidad compositiva y su buen gusto tanto musical como para elegir a sus músico (digamos también que cuando a alguien le interesa algo se espabila como haga falta para usar a quien y lo qué haga falta).
Músicos de la talla de Mark Boals, Chris Boltendahl, Oliver Hartmann y Edu Falaschi, entre algunos otros, acompañan nuevamente en esta obra a Daniele Liverani, realizando todos (sin excepción) su papel de forma destacada y. y probablemente nada más; nada más porque generalmente una tercera parte de una Opera Rock solamente puede dar de sí eso respecto a lo que pueda ser la idea inicial.
Por un lado tenemos buenas canciones, buen disco, buenos discos pero por otro lado estamos frente un trabajo totalmente prescindible.
Sergi |