CRITICAS DE CDS

Paul Gilbert
Título Burning Organ (2003)
Sello Mascot Records

¿Os han engañado alguna vez? Seguro que sí. Os puede haber engañado vuestra cándida novia diciendo que es fiel cuando en realidad con tus cuernos le haces cosquillas en los cojonzuelos a San Pedro. Os pueden haber engañado diciéndoos que el último de Rhapsody es bueno, cuando todos sabemos positivamente que NO puede serlo. U os han podido engañar cuando os han invitado a una CERVEZA y os habéis encontrado una mierda de Coronitas sobre la barra. Todos sabemos que no es cerveza sino un meado de burra y una falta tal es causa de guillotina robesperriana.

Yo no he caído en ninguna de estas trampas pero en cambio el pelo me lo ha tomado Mr. Gilbert que, contándose entre los mejores y más halagados guitarristas del planeta y parte del extranjero, se ha marcado un disco de Rock n'Roll, claro y simple. Claro como el agua clara en una mañana de primavera en la que los pajarillos cantan y simple como el cerebro ridículamente belicoso del Presidente de la República Aznar. Pablito incluso moldea su fórmula dándole a su antojo apariencia punk o pop, según se le crucen los cables. Y no se le cruzan poco. Evidentemente hay virtuosismo, pero disimulado, mostrado casi sin querer. Como el título indica hay órgano (musical, rollo Hammond) en el disco, que le da, si cabe, un aire más festivo y desenfadado. Perfecto para aficionados a tocar guitarras al aire.

Ivan Sàez

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