¿Os han engañado
alguna vez? Seguro que sí. Os puede haber engañado
vuestra cándida novia diciendo que es fiel cuando en
realidad con tus cuernos le haces cosquillas en los cojonzuelos
a San Pedro. Os pueden haber engañado diciéndoos
que el último de Rhapsody es bueno, cuando todos sabemos
positivamente que NO puede serlo. U os han podido engañar
cuando os han invitado a una CERVEZA y os habéis encontrado
una mierda de Coronitas sobre la barra. Todos sabemos que
no es cerveza sino un meado de burra y una falta tal es causa
de guillotina robesperriana.
Yo no he caído en ninguna de estas trampas pero en
cambio el pelo me lo ha tomado Mr. Gilbert que, contándose
entre los mejores y más halagados guitarristas del
planeta y parte del extranjero, se ha marcado un disco de
Rock n'Roll, claro y simple. Claro como el agua clara en una
mañana de primavera en la que los pajarillos cantan
y simple como el cerebro ridículamente belicoso del
Presidente de la República Aznar. Pablito incluso moldea
su fórmula dándole a su antojo apariencia punk
o pop, según se le crucen los cables. Y no se le cruzan
poco. Evidentemente hay virtuosismo, pero disimulado, mostrado
casi sin querer. Como el título indica hay órgano
(musical, rollo Hammond) en el disco, que le da, si cabe,
un aire más festivo y desenfadado. Perfecto para aficionados
a tocar guitarras al aire.
Ivan Sàez
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