Después de 4 años desde su último cd de estudio, el “IV” (sexto cd de su carrera, como
todo el mundo puede suponer por el título), podríamos decir aquello de “esperadísimo
séptimo trabajo de los de Boston”… pero no. Después de más de un año desgranándonos
temas, uno tras otro, sin parar, de esperar, esperábamos que saliera el cd entero de
una puñetera vez y ya está. A ver, fuera un Avantasia, que tampoco es el disco
perfecto, pero como tiene distintos vocalistas, hubiera tenido una mínima gracia ir
sacando temas con los diferentes colaboradores.
Pero no, es Godsmack, una gente mundialmente reconocida, que sacan discos con cuatro o cinco temas
buenísimos, y luego ya lo otro es bastante de relleno, toda la vida lo han hecho así, les ha ido bien, y
a los que nos gustan, pues encantados con el método.
Pero claro, de este disco ya había salido “Cryin’ Like a Bitch!”, “Love, Hate, Sex, Pain” y “What If” en
singles, y habíamos podido escuchar alguna otra cosilla por ahí. Así que casi teníamos todos los temas
destacables antes que saliera el disco.
Sí que hay una mínima sorpresa con un tema algo más melódico de lo normal pero igual de bueno como es
“Saints and Sinners”, y también hay que reconocer que esos cuatro años han servido para que “el relleno”
pasen a ser temas de mayor calidad que acortan la distancia respecto a los temas destacados.
Por un lado, con tanto single, nos han jodido un poco el disco, pero por otro nos presentan su disco
más destacable, en conjunto, de su carrera.
Además, esta larga espera ha servido para que un estilo como el que practican Godsmack, con poca
posibilidad de variar, no se nos haga pesado con un disco cada año y poco. En definitiva, buena nota,
pero que para la próxima no nos bombardeen a pedazos de disco y nos lo den enterito de buenas a primeras.
Lluís
|