"Poderoso disco de Heavy Metal", "Tormenta Sonora de auténtico Heavy Metal", "Perfecto final para esa obra maestra titulada "Resurrection""... Todo eso son pequeños extractos de comentarios que he podido leer y escuchar en distintos medios y que realmente me dejan preocupado.
"Crucible" es el nuevo disco de Halford. Sí, Halford, Rob Halford, el gran Rob Halford, el mítico Rob Halford, ese peculiar ser que puso voz a Judas Priest durante un par de décadas. Sí, ese, el mismo, ¿y qué? ¿Es eso motivo para exagerar tanto las cosas? A ver, el disco tiene buenas canciones (sobretodo en la primera mitad del disco), pero tiene bastantes canciones pastel (sobretodo en la segunda mitad del disco). Y no nos engañemos, prácticamente toda la discografía de Sir Halford tiene eso, varias canciones buenas y varias (bastantes más) canciones pastel. Y las canciones buenas están bien, pero no tienen tanta fuerza, tanto poder ni tanta energía como se nos vende. O sea, que no hay para tanto... demasiado exagerado anda por ahí suelto.
Es, sin darle más vueltas, la línea Halford, ni más ni menos, y por tanto un disco que por regla general se escuchará sólo cuando se tengan ganas de escuchar algo de Halford (que a veces puede pasar) y que probablemente pronto se llenará de polvo en su correspondiente estantería. No creo yo que el cuerpo nos pida nunca ese disco de forma voluntaria, ni que nos cree "Crucible"-dependencia, ni que nos quite el sueño, ni que nos haga dejar el alcohol ni nuestra afición por las simpáticas señoritas...
Sergi
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