Después de darnos en la cara con la brutalidad de su anterior cd, Hamlet vuelven
a la carga con unos estribillos algo más melódicos y para todos los públicos, pero manteniendo esa potencia que adquirieron al fichar por RoadRunner.
El problema está en que con tanta caña, han perdido chispa, y si en el anterior trabajo costaba
encontrar un tema que entrara de buenas a primeras, en este nuevo trabajo ya es una misión imposible, ni de primeras, ni de segundas, como mucho tenemos "La Fuerza del Momento", no porque entre bien, sino porque sus melodías nos llevan a pensar en épocas pasadas del grupo.
Hay que cambiar de productor, de forma de componer o de lo que sea, porque ya van dos discos
de esos de "sí.. pero no", y en un momento donde cualquiera saca disco, y normalmente es de Groove
o de algún core, el mercado está demasiado saturado como para ir tentando a la suerte disco tras disco.
O eso, o conformarse, conformarse con unos temas que no son como los de antaño, pero que no suenan
mal, e incluso nos recuerdan a. conformarse ellos como músicos como han hecho otras grandes bandas
de la historia de la música, y decir "de aquí no pasamos. pues vayamos tirando de esto", y conformarse su público con que algún tema puede llegar a un buen nivel para mantener el mito vivo.
Lo siento pero yo no me conformo, nunca he tenido ningún problema en reconocer que Hamlet es la
banda más internacional, por estilo, postura y trayectoria de cuantas ha habido en España, siendo la que más ha aportado al metal y a su evolución en un país de cabezas cuadradas a nivel musical, pero ahora mismo no hacen eso.
Lluís
|