Me extrañaba que no apareciera Courtney Love en nuestra sección radiofónica de “El
Muerto de la Semana”, pensé que quizás estaba reservada para algún día en especial o
para algún mes monográfico sobre las sobredosis. Pero resulta que no ha salido porque,
por inconcebible que sea, sigue viva.
Entre ella y el pack Mötley Crüe tiene que haber una ingente cantidad de médicos con una reputación única
en Los Angeles, si no, que alguien me explique cómo pueden seguir no sólo respirando, sino hasta editando
discos.
Lo cierto es que Courtney dejó de lado Hole a finales de los 90, para seguir en solitario (es un decir, ya
que la banda pocos cambios sufrió), como, curiosa y originalmente, Courtney Love. Quizás la gente pensó
como yo, que eso era un grupo tributo a la memoria de la fallecida, y pasaron.
Ahora retoma el nombre de Hole, con un nuevo trabajo que nos lleva a los mejores tiempos de esta banda
grunge-pseudo-punkarra, con un inicio de disco sobresaliente, aunque a partir del track 4 la fuerza va en
declive, y tenemos una segunda mitad de disco demasiado lenta y homogénea.
Pero míra, ya que no esperábamos que un muerto volviera a la vida para editar un disco, y menos que el
disco estuviera bastante bien, la felicitaremos por esa primera mitad de disco que suena a los Hole en
sus mejores momentos (ahora faltará saber si ha vuelto a nevar en Los Angeles como lo hacía en esa época
dorada… o blanca…).
Lluís
|