Segundo disco de estos cristianos poco dados a lo convencional, ya que tenemos una voz entre
thrash y metalcore, con algunos estribillos más propios de los cores más comerciales, música
más próxima a lo que sería un death melódico de tendencias algo modernas, y en esa combinación no
demasiado rara, viene el toque de gracia, perefil en el caso de Arguiñano, un guitarrista
virtuoso-flipado-que-te-cagas en el caso de Hope fortheDying.
Es como si YngwieMalsmteen se hubiera equivocado de sala, y dado que él es dios tras una
guitarra y un barrigón, y no puede equivocarse, se hubiera metido a tocar lo suyo, lo único que
sabe hacer, esas escalas neoclásicas que son las mismas de siempre, intentándolas cuadrar con la
música de unos tíos brutos.
Por suerte el guitarra no es el propio Yngwie y el resultado está bastante bien en general, al
menos cuando aplican la fórmula antes descrita, porque en diversos momentos del disco se nos van
hacia cosas más abstractas, acercándose al post-metal, donde se pierde la intensidad de algo
metalcore, death y neoclásico bien conjuntado para pasar a parecer los delirios de un supuesto
genio de la música en su lecho de muerte que jamás ha conseguido demostrar nada. Que sí que hay
gente muy buena dentro del post-metal, pero también hay mucho flipado suelto, y parece que se les
ha colado alguno de esos en partes del disco. Por el resto bien, interesante y una de esas
combinaciones entre estilos que poco tienen que ver entre ellos que acaban teniendo como resultado
algo bueno y sonoramente agradable.
Lluís
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