Recuerdo la feroz crítica que hicimos al vocalista
de este grupo, y cosa rara, en lugar de optar por el suicidio
o por dedicarse a otra cosa, fue a clases de canto. No es
un buen cantante, pero como mínimo ya no te provoca
el impulso de echar a correr o esconderte bajo la mesa, si
no que puedes escuchar el cd entero sin dificultades.
Quizás lo que produce ese sentimiento adverso hacia
la música de Icarus son esas letras tan típicas
(opinión propia frente a la mucha gente que no puede
vivir sin ellas).
Hay que agradecer que tanto guitarras como teclados no vayan
a cien por hora, a imitación de las bandas finlandesas,
como tantas otras bandas intentan hacer sin quedar más
que ridículo, en este caso tenemos buenas melodías
y con un sonido bastante propio, excepto en "Vuelta a
Abanasinia" y los teclados de "Medalles de Sang".
Aunque ahora ya no dan miedo los tonos altos de Javi a la
voz, se mantiene en esos tonos altos, cuando se agradecería
más variedad de registros, bajar cuando la música
lo pide y subir cuando se acelera, no sólo cantar más
lento o más rápido.
Se quedan en una música demasiado previsible, letras
típicas, omnipresentes coros, etc... pero muestran
detalles como una melodía morisca en "Vuelta a
Abanasinia", una buena variedad sonora de guitarras y
teclados según requiera la canción (sobretodo
en "Luz de Luna" y "Khála Doom"),
algún esquema no tan típico, etc... que nos
dan la esperanza que estos valencianos algún día
nos den todo lo que tienen dentro.
Lluís
|