Lejos queda aquel "Fungus
Amungus" (1995) que unos jóvenes de 16 años
proponían como una mezcla de Faith No More y Red Hot
Chili Peppers. Ya entonces veíamos que estábamos
ante jóvenes promesas musicales en todos los niveles,
ofreciéndonos solos al más puro estilo de Steve
Vai en medio de progresiones funk fusionadas con heavy. Tenían
la intención de crear un estilo propio sin perder la
voluntad de evolucionar constantemente dentro del mismo.
Esta declaración de principios se plasma claramente
en "A crow
", con una propuesta de originalidad
e innovación evidente en la que ya no se sabe qué
esperar de cada uno de sus nuevos discos. Si "Fungus
Amungus" era la carta de presentación de Incubus,
con su siguiente disco "Enjoy Incubus" (1997) incorporan
un DJ a la formación que les llevará a "S.C.I.E.N.C.E.",
una obra maestra que hace que con la consagración del
New Metal vayan de gira en el primer festival itinerante "Family
Values", promocionado por Korn, y el fenómeno
Incubus se esparza por todo el mundo. Con este último
trabajo abandonan sus tendencias más tranquilas de
los trabajos anteriores para encararse a un rock en todas
sus facetas. Existe una clara pretensión de "volver
a los orígenes, con la sofisticación de "Fungus
Amungus" pero con una evolución de casi diez años
de carrera profesional" (según palabras de Brandon
Boyd, cantante del grupo). Esta sofisticación se ha
traducido en una música mucho más libre, experimental,
rozando las barreras del rock progresivo en algunos de sus
temas. Quizá la separación de su bajista Dirk
Lance ha renovado los aires en el grupo, abandonando así
los malentendidos que pudiera haber. El nuevo bajista es Benn
Kenney, procedente del grupo Roots, y ha contribuido activamente
a este cambio musical con un nuevo punto de vista que ha afectado
a la forma de componer -y de pensar- del grupo.
Solos de estilo Hendrix en "Sick sad little world",
rock duro en el single "Megalomaniac", geniales
progresiones de acústica en baladas como "Southern
girl" o una batería jazz en "A crow left
of the murder" dan la elegancia necesaria a estos californianos.
En definitiva, un disco que cuanto más lo escuchas
más te gusta. Enhorabuena.
Alex
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