Seguro que la mayoría
de los que conocéis a esta banda lo hicisteis después
de escuchar su magnífica versión del "Paint
it Black" de Rolling Stones, y si os la recomendó
algún amigo, fue él quien escuchó esa
versión antes de interesarse por la banda.
Realmente esa fue la época dorada de Inkubus Sukkubus
(bueno, Incubus Succubus en sus inicios), con buenos temas
repletos de magníficas melodías, con Candia
Ridley a la voz (para mí una de las mejores dentro
del gótico) sobre los arreglos de Tony McKormack.
Los últimos discos fueron a algo mucho más suave,
repleto de ambientes y atmósferas, culminando en el
"Supernature", cd que no comentamos en esta web
porque los creíamos perdidos para el metal gótico.
Ahora, la banda británica nos demuestra que siguieron
esa tendencia generalizada de las bandas góticas con
voz femenina, pues o se metían en el techno, o, como
es el caso, acababan haciendo canciones de cuna (góticas
y paganas a matar, pero canciones de cuna y baladitas en definitiva),
pero se equivocaron y ahora rectifican (como tantos otros).
Eso sí, han perdido la frescura de sus inicios, las
composiciones son simples, monótonas y repetitivas
en demasía. Aunque las guitarras con esa distorsión
y afinamientos tan personales sigan dando una marca única
a los temas, la estructura y complejidad de éstos ha
perdido mucho. Han recuperado un poco la fuerza de antaño,
a ver si en el futuro los dioses paganos les dan también
más inspiración para las composiciones.
Lluís
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