Como nacidos ex novo de las
danubianas aguas, de verde intenso y generoso caudal, que
bañan su ciudad austriaca natal, Linz, aparecen estos
dos chicarrones que se lo montan solos, demostrando que no
es necesario tener 29.983 miembros en el grupo para que todo
suene a la perfección (que si violinista, que si flautista,
que si triangulista, que si funambulista
). Eso son chorradas.
Aquí de lo que se trata es de tocar un Death Metal
que divide su esencia entre la contundencia y un sinfín
de detalles de calidad.
La verdad es que no sé cómo explicar esto sin
repetir algo que haya escrito ya antes, así pues, repetiré:
temas versátiles, con muy diferentes tesituras en un
marco Death Metal de corte bastante clásico que deja,
eso sí, algunos huecos en su casta estructura para
hacer encajar elementos bien diversos que pueden satisfacer
las demandas de los mas inquietos y exigentes seguidores del
género. Otro grupo más al que seguir la pista,
Danubio abajo
Ivan Sàez
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