Muchos
problemas es lo que ha habido detrás de
este disco para conseguir editarlo,
primero con el estudio de grabación y
después con el diseño, el hecho es que
tenía que salir a mediados de año y si
se descuidan tienen que cambiar el
título al disco.
Mezclado por
Timo Tolkki en los estudios Finnvox de
Finlandia, donde también se ha
masterizado, se caracteriza por un sonido
casi imposible de imaginar para un grupo
español.
Pero esto no
es lo mejor que tiene este 1999, ya que
al primer tema nos quedamos maravillados
de la voz (y del inglés) de Daniel
García, de un tono, unos registros y un
nivel a los cuales estamos acostumbrados
por parte de los mejores grupos de metal
melódico, pero no españoles, sino
europeos.
Antes de
continuar, haremos una aclaración, no es
un grupo de Power Metal o Speed Metal, y
a pesar de que las primeras notas que
abren el disco pueden recordar a
Stratovarius, no tiene mucho que ver, es
cierto que Is Pain si son algo, son
melódicos, pero más puramente Heavy que
otra cosa. Esto quiere decir que la
mayoría de temas nos sonaran un tanto
lentos (a excepción de alguna canción
como Blowing Down) a nuestros oídos
acostumbrados a escuchar Power o Speed u
otros estilos que comportan mucha más
velocidad, pero si recordamos esos ritmos
no muy rápidos pero pesados de los
Manowar o los menos pesados de Helloween,
podremos tener una imagen más real de lo
que es este 1999. Retomando las posibles
comparaciones con Stratovarius, diremos
que ciertamente se pueden parecer las
primeras notas de los teclados, pero en
el resto del disco los encontraremos más
dedicados a crear una atmósfera concreta
que no a definir las melodías.
Hemos
destacado al cantante, pero se tiene que
decir que se muestran como un grupo
compacto, no hay instrumentos (a parte de
la voz) que sobresalgan de los demás,
quizás el elemento que parece menos
vistoso es el bajo, pero lo cierto es que
tanto Paco Agra a las guitarras como el
músico invitado, Fco.Javier
"Lucky" a la batería, se
muestran de un nivel excepcional y
fantástico, incluso encontramos un tema
más bien lento (An Angel for Me) donde
se permiten lucirse de verdad.
Un disco que
ha cumplido todas las esperanzas
depositadas en él, así como con las
expectativas formadas, la única cosa que
encontramos a faltar es, en relación a
la música que se hace hoy en día, un
punto de velocidad. Lluís Batlle
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