Siempre hemos oído chistes de baterías, cómo ese que sueltan los técnicos de sonido en
las pruebas antes de los conciertos "a ver, que suban a probar los músicos y el batería".
De hecho, tenemos a reconocidos baterías, de los que nunca dudaríamos acerca de su calidad como
instrumentistas, o de que pueden cambiar por completo el sonido de un disco o de una banda, pero a nivel de
composición o de ser unos visionarios a nivel musical, ya es otra historia.
Pero tenemos a un Uli Kusch que supo abandonar el barco de Helloween después de lo más interesante de los
últimos 15 años como fue el "Dark Ride", y fue miembro fundador de Masterplan, abandonándolo cuando entró
Mike DiMeo para hacer el único disco malo de la banda, y así con otras bandas. Últimamente sospecho que se ha
cansado de ser un visionario sin que se le reconozca, y se ha pasado a descubrirnos a simpáticas vocalistas de
excelente capacidad vocal. Empezó con Beautiful Sin, y ahora tenemos a Issa.
Pero mientras Beautiful Sin se arriesgaron con los temas, buscando un metal melódico moderno y actual, Issa
se crean con la mirada en el hard rock clásico, buscando el imitar sus estructuras, su sonido. un poco
todo, y añadiéndole el plus de una buena vocalista femenina que además no tiene problemas en enseñar sus
prominentes curvas para deleite del oyente masculino.
A partir de mitad de disco, la banda gira un poco hacia el sonido este de "supuesto gótico con
voz melódica femenina", pero claro, eso significa que nos vamos de algo típico y clásico, a algo que es
típico y actualmente lo tenemos más que aburrido.
El cd suena bien, la niña canta muy bien, pero les falta originalidad, creación y algo de sonido propios.
Lluís
|