Después del gran resultado
obtenido con Masterplan y con su más que notable colaboración
en Brazon Abbot, estábamos ansiosos a la espera de
este tercer disco en solitario de Jorn Lande.
Parece como si en los últimos tres años hubiera
explotado como cantante, catapultándose a primera línea
del metal no extremo, no sabemos si daría positivo
en un control anti-doping, pero si esa es la razón
de esa voz, ¡¡¡exigimos que mantenga las
dosis!!!
Aunque sus dos anteriores discos en solitario eran bastante
buenos, sin ser una maravilla, de este esperábamos
mucho, quizás demasiado, pues no ha llegado al nivel
que hubiéramos deseado.
Que no se me malinterprete; el señor Lande está
magnífico a la voz, teniendo un punto álgido
en las líneas vocales de "Young Forever".
Pero se nota que como compositor aún tiene un buen
tramo que recorrer. A los temas les falta gancho, cambios
de ritmo, frescura... no son malos, sino que siguen la línea
que llevaba en solitario, buenos temas liderados por una gran
voz.
Quizás esperábamos que nos cortara la respiración
a cada tema como en casi todos los que ha interpretado en
los últimos dos o tres años, y no es así.
Pero si sólo nos fijamos en sus discos como Jorn, este
es su mejor trabajo, más maduro y mejor cuidado en
los detalles.
Lluís
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