Con una portada curiosa e inquietante, Koldborn nos presentan su segundo trabajo, "First Enslavement".
Si hiciéramos un símil con el mundo del fútbol, este disco sería comparable a un defensa central contundente, fuerte, robusto, que, si hace falta, sabe ser violento, pero que también sabe combinar su faceta mas potente con otra mas elegante, que le sirve para marcar las diferencias con el resto de los jugadores.
Después de este primer párrafo, se pone en evidencia que Koldborn practican alguna variante de metal extremo, más concretamente death metal. Buena parte del grueso musical de este grupo se sustenta en la escuela sueca de Hypocrisy y compañía, pero con la peculiaridad que, de vez en cuando, combinan su música con pasajes de la otra escuela de death metal sueco, o sea, la escuela melódica. De esta forma, en algún tema, hasta podemos encontrar voces femeninas que no son, ni mucho menos, al estilo de Angela Gossow como nos podría hacer pensar el estilo musical de Koldborn, sino que son voces femeninas dulces y reposadas.
Estos individuos, también han sabido sacar partido a su vertiente más oscura, creando canciones de death metal más atmosférico que, perfectamente, podrían pasar por temas de doom metal si los sacáramos del contexto en el que están puestos. Personalmente, esta vertiente más atmosférica es la que más me ha gustado en Koldborn, aunque no es la que les define musicalmente como grupo.
En definitiva, nos hallamos ante un notable disco de death metal oscuro, agresivo, cavernoso, de la vieja escuela, pero que sabe mantener una pequeña puerta abierta a la vertiente más melódica de su estilo.
Ivan Cateura
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