¡Éramos pocos y parió la abuela! ¡Venga, alegría! ¿Quién más falta por sacar su disco en solitario? Al final me voy a acabar creyendo que aquí todo el mundo puede sacar un disco cuando le sale de los cojones.
Mientras Stratovarius como un conjunto han decidido tomarse un descanso, los componentes que forman el grupo van haciendo sus cosillas en solitario (aunque espero que según que cosillas las hagan acompañados por lo menos de una persona y del sexo opuesto) y mira, ahora el cantante de la susodicha banda finlandesa quiere probar suerte con un disco bajo su nombre.
¿Qué queréis que os diga? Pues para empezar que será bueno o malo, pero el Kotipelto éste de tonto no tiene un pelo. Sólo basta mirar los músicos que se ha buscado para que pongan sonido al álbum y encontramos personajes como Mike Romeo (guitarra de Symphony X), Roland Grapow (ex guitarra de Helloween, ahora en Masterplan), Jari Kainulainen (bajo en Stratovarius), Mikko Harkin (teclados en Sonata Arctica), entre bastantes otros.
El escaparate promete, pero a medida que vamos recorriendo el disco lo único que encontramos son canciones a medios tiempos, muy monótonas en cuanto a estructura y sonido (sobretodo vocal), y en definitiva (y para no extendernos más porque total, ¿pá qué?) un disco muy pero que muy aburrido.
Sergi
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