¿Sabéis esa manía que tienes a veces con algo de comer, que sólo con verlo te dan ganas de vaciar tu estómago compulsiva y precipitadamente? Pero a veces, vas a cenar a casa de los padres de tu novia, y aunque saben que odias eso, está en todos los platos. Para no quedar mal lo pruebas y ¡Sorpresa! O está cocinado de forma diferente o le has pillado manía sin haberlo probado antes, porque se puede comer.
Este es el caso de este "Serenity" de Kotipelto, para mi sorpresa, cuando ya tenía una almohada preparada por si me dormía, y las puertas de la casa abiertas para llegar al baño por si tenía que vomitar, ha resultado que no ha hecho falta nada de eso.
Realmente no es un magnífico disco, técnicamente dista mucho de los grandes tiempos de Stratovarius, son ritmos sencillitos, riffs muy simples, y poca imaginación en estructuras y sobretodo en los coros. Sí, ya sé que no hablamos de Stratovarius, sino del señor Kotipelto en solitario, pero después de provocarnos una desmesurada somnolencia con sus anteriores dos patéticos cds, este nuevo trabajo está más enfocado a la música de Stratovarius de la segunda mitad de los noventa, lo que también significa que no lleva esa carga de edulcoración musical que provocaba vómitos incluso en ayunas.
Ha encontrado buenas melodías, su voz está en su punto más maduro, eso unido a una música sencilla como he dicho, pero no por ello mala, dejan un disco que, aunque con un estilo ya del pasado, es lo mejor que ha hecho cualquiera de Stratovarius en solitario o en su conjunto, en los últimos 10 años.
Lluís
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