Yo de mayor quiero ser un rockero incansable. De verdad.
Ello implicaría muchas cosas buenas y sólo unas
pocas de malas
El de Krokus no es un mal ejemplo a seguir
para ese fin: larga trayectoria, muchos conciertos, muchos
discos, evoluciones constantes y mayormente acertadas, ausencias
y retornos.
Llegados al punto de "Rock The Block", decimocuarto
trabajo de estudio de los suizos-comedores-a-destajo-de-chocolate-milka-de-la-vaca-lila-objeto-de-graffiteros-desalmados,
plasman en su música toda la experiencia a sus espaldas.
Cierto es que han perdido ya buena parte de la fiereza y el
ímpetu iniciales y han encaminado su música
hacia un Hard Rock más enraizado y más clásico,
si cabe, del que practicaban hasta hace cuatro días.
Les veo como ese corredor de una maratón, ya puretilla,
que en su momento quedaba entre los primeros de muchos miles
y que ha decidido que el paso del tiempo, unas pocas arrugas
y seguro que también unos quilitos no serán
obstáculo para seguir disfrutando de la llegada a la
meta, de su pasión por hacer cosas, ni ahora ni en
mucho tiempo, como tampoco serán un impedimento para
que los demás disfrutemos del buen hacer de estos maestros
rockeros en grandes temas como "Mad World", "Looking
To America" o el propio "Rock The Block".
Ivan Sàez
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