Parece que el
payasito triste que preside las portadas
en blanco y negro de los cds de Lacrimosa
va a cambiar pronto de expresión, y a lo
mejor se le van a subir los colores,
sobretodo cuando sepa los miles de copias
que lleva vendido este Elodia, habiendo
triunfado plenamente en Alemania aunque
también, con buenas (muy buenas) ventas
en el resto de Europa.
Dos voces,
Tilo Wolff y Anne Nurmi, y cerca de
doscientos músicos entre los de
Lacrimosa y los de la Sinfónica de
Londres, ejecutan esta ópera magna del
grupo. Y nunca mejor dicho, pues el cd
está compuesto y ejecutado como si de
una ópera se tratara, en el lugar de los
tenores y las sopranos tenemos a Tilo y a
Anne, pero es mejor así, sus voces,
grave y rota una y aguda y melódica la
otra, dan una fuerza bestial a cada una
de las canciones que, a excepción del
cuarto track "the turning
point" están todas en alemán, cosa
que les da todavía más fuerza si cabe.
A lo mejor este es el único
"fallo" del cd, una canción en
inglés en medio del resto en alemán,
rompe un poco la cohesión de esta gran
obra, una cohesión que le da tanto la
estructura en tres actos, como los temas
que hay en ella, compuesto como si de un
sólo tema se tratara, con sus in
crecendos y sus partes más tranquilas y
oscuras. A destacar entre tanto temazo
Alleine Zu Zweit y Halt Mich, segundo y
tercer tracks de Elodia, impresionantes
que no me atrevo a explicar y mucho menos
a criticar, partiendo de una sólida y
compleja composición y acabados en una
magistral ejecución.
Si la música de Lacrimosa ya era
difícilmente clasificable antes del
Elodia, ahora ya lo tenemos crudo para
conseguirlo. Está a medio camino entre
una ópera y algo gótico y oscuro,
aunque más rápido (según en qué
temas). Debemos quitarnos de la cabeza la
idea que tiene Yngwie Malmsteen de lo que
es hacer música clásica mezclada con
Heavy Metal, algo bastante aburrido si
nos quedamos con su último cd Concerto
for guitar and Orchestra...... esto es
algo sublime, quien lo escucha a solas
dice que en menos de un minuto puede
pasar de una tranquilidad de espíritu
total a unas ganar enormes de tener a
alguien delante para poderlo matar con
las manos. Es algo indefinible, que
podríamos resumir con alguna frase del
cd que viene a decir: "me sentí mal
después de haberte matado". Lluís Batlle
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