A veces los discos sirven para escucharlos, otras veces como
posavasos o para poner debajo de la pata de esa mesa que baila,
otras, simplemente para llevarlos en el coche por si cae alguna
chavalita a la que le asusta según qué tipo
de música... en este caso, este cd puede servir para
todo eso, y encima salvará alguna vida.
Todos sabemos de las tendencias suicidas de los góticos,
tendencias inherentes a su condición de seres oscuro-depresivos.
Un gótico sin esas tendencias es como un blackie que
quiera pasar por true y escuche Cradle of Filth.
Pues bien, ahora que muchos de esos góticos se estaban
planteando (una vez más) el suicidio, al no disponer
de esos grandes genios llamados Amorphis, nos aparecen Lake
of Tears.
Nunca se librarán de la condición de segundones
de Amorphis al tener un estilo tan similar, aunque con un
toque más setentero. Pero ahora, nos salen con este
cd de título tan sonoro, "BlackBrickRoad",
y de una exquisitez musical impresionante.
Tres magníficas canciones perfectamente repartidas,
como son "The Greymen", primer single para abrir
el disco, "Dystopia" a mitad del cd, y "Crazyman"
para concluirlo. Entre una y otra, buenos temas y paranoias
psicodélicas de las que cuesta discernir la parte de
Jam Session en plan hippies setenteros y la parte de LSD y
alcohol.
Impecable sonoridad que llevará a muchos a descubrir
otra gran banda, y a otros a reescuchar los anteriores cds
que pasaron injustamente inadvertidos.
Lluís
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