Tres añitos han pasado ya desde ese "Black Brick Road"con una clara influencia de Amorphis, pero con dos diferencias: mucho más setenteros y muchas más drogas.
Llegamos al nuevo cd y han decidido que los excesos son malos, aunque mantienen ritmos stoner y setenteros, han perdido oscuridad y la producción no tiene el toquecillo ese casi analógico, es una música menos pesada y más melódica. También el componente psicotrópico parece haberse reducido drásticamente, o al menos durante la grabación del cd, con canciones de principio a fin, sin paranoias psicodélicas como intro, segunda intro, solo improvisado y outro, dividido todo ello en distintos tracks para más curiosidad.
Pues bien, lo más normal es pensar que si han perdido las dos distinciones a los Amorphis, pasarán a ser idénticos a ellos. Pues no, es como el alcohólico que perderá su empleo, su trabajo, a su mujer... pero eso no significa que lo ha perdido todo, puesto que ha ganado amigos en los bares y capacidad para esquivar farolas con los ojos cerrados.
Lake of Tears han ganado en melodía, en seriedad, en composición, tenemos un disco más completo y destacable, lo único "malo" es que a parte de Amorphis en la forma de meter las guitarras, de cantar... te viene un segundo referente a la cabeza.... he escuchado el disco en ayunas, antes, durante y después del proceso habitual de alcoholización, incluso con resaca. He intentado olvidarme de referentes, pero sobretodo en la primera mitad de disco, te vienen a la mente Smashing Pumpkins de la primera época, esas que nos hacían mover hasta que venía otro peludo y te decía "¿Qué haces bailando esta mierda grunge?".
Pues antes que me vuelva a encontrar con él, os diré que este cd también me ha gustado, y la mezcla resultante es un agradable cd.
Lluís
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