Por razones diversas entre las que está la manía que tienen Lilith de telonear a abuelos del rock
a quienes por suerte hemos visto en mejor forma y pagando mucho menos por una entrada que lo que cobran estando
en las últimas, pues nos queda una imagen lejana de algún concierto en pequeñas salas.
Esa imagen en lo físico estaba claramente enfocada a Agnés, vocalista y showgirl realmente
impactante, con una actitud muy a lo Sandra Nasic encima del escenario, y la imagen musical que nos quedó
era una mezcla de Ramones con un rock más actual.
Con esa imagen de Ramones en la cabeza y comentarios de la propia banda acerca de su espíritu punk, pues nos
quedamos con esa idea: Punk.
Pues bien, una vez escuchado y reescuchado este segundo trabajo, a mi parecer Lilith rinden mejor homenaje a
las grandes bandas de rock español de los 80, manteniendo su espíritu y actualizando su sonido (y letras), que no
el 99% de los grupos que se autodenominan de rock español pero que por falta de calidad, imaginación y/o dignidad en la mayoría de casos, acaban siendo grupos de punk barato.
Para mí, la nota negativa del disco es la gran cantidad de colaboraciones y el hecho que la banda se haya
adaptado un poco a cada famoso en particular, demasiada variedad. También me falla algún colaborador en sí, en temas
como “Todo es nada”, cuando Aurora Beltrán releva a Agnés a la voz, la canción pierde toda la fuerza y potencia
partiéndose el tema en dos mitades totalmente opuestas.
Aún así, la imagen general que queda de la escucha del cd es un rock español de lo mejor que recuerdo en más
de 15 años (tampoco era demasiado difícil, hay que reconocerlo), agresivo (tanto música como letras) y, lo más
importante, digno y sincero, que de esto no suele haber.
Lluís
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