Me acuerdo que antes, un gótico era un gótico (hasta que se suicidaba), y escuchaba
música gótica, y ya estaba, era fácil. Ahora no, alguien puede ser (o ir de)
gótico, y escuchar a féminas que cantan delicada y deliciosamente sobre un metal
melódico o sobre un rock industrial, también puedes escuchar a bandas de Love Metal
donde tampoco encontramos como referentes a la oscuridad, la depresión o el viaje
interior entre sentimientos y sombras. También encontramos a los góticos (tanto grupos
como fans) de antaño, aunque la mayoría de ellos han incorporado alguna chica en sus
vidas (tanto grupos como fans) y han dejado el maquillaje y las cabelleras oscuras y
extremadamente alisadas de lado. Por supuesto hay otra vertiente, la más comercial,
sea por ser producto de grandes emisoras o canales de TV o por ser directamente
concebidas para las pistas de baile. Luego tenemos este giro más rockero que han
tomado algunas bandas que unen los más oscuros sentimientos con tías embutidas en
látex que parece una legión de tías buenas buscando a Jax… quién fuera Jax… pero
volviendo al tema… para terminar tenemos las distintas variantes del género dentro
del metal extremo, y se puede ser gótico sólo escuchando uno de esos tipos de música
sin que te interesen para nada el resto de ellos, que no son pocos.
Pues bien, aquí tenemos a un visionario, loco y/o iluso, que nos trae un disco que no tiene voces
femeninas, pero tiene todo lo otro: rock, metal, metal extremo, voces limpias, voces guturales, voces
más graves y profundas, toques industriales, temas más bailables, canciones más directas y
contundentes… es como en Windows todo en uno, pero a nivel gótico, y realmente el resultado es como para
tenerlo muy en cuenta.
Lluís
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