A ver cómo explico yo esto… tenemos a una especie de Nanowar pero algo más
currado en su “espíritu”. Aquí tenemos a un samurai, un pirata, un vikingo, un
demonio y un romano formando una banda con un feroz guerrero como cada uno de sus
miembros, ni que sus disfraces sean del todo a cien y esto parezca más una versión
metálica de los Village People.
De hecho esa es la idea, reírse un rato, desde el momento en que leemos que dicen haber conseguido
el sonido que durante tantos años han perseguido Spinal Tap y que tantas vidas se ha llevado en el
intento, pues sabes que serio no es, como tampoco lo es la frase de presentación “Nuestro metal es tan
puro que sólo un diamante lo puede rayar, aunque en ocasiones el que sale rayado es el propio diamante”.
Se han inventado inverosímiles historias sobre cada uno de sus personajes y su ascendencia, han
comentado que Manowar les pidieron que dejaran de tocar porque no se veían compitiendo con tales
maestros del sonido… todo ello para un disco que… hablando ya de música, dista bastante de lo que
consideraríamos buen disco.
En este apartado más musical han perdido el pulso con Nanowar, dado que los temas también van
bastante en imitación, como no de Manowar, y también de los clásicos ochenteros del hard rock. Pero
son temas normalillos con algún agudo histriónico totalmente en burla y letras divertidas, pero
demasiado serios en conjunto para lo que proponen.
Es un cd para poner en algún momento concreto y sonreír, o para escoger el tema que más os divierta
y mezclarlo en algún recopilatorio de mp3, tampoco es que su intención vaya mucho más allá.
Lluís
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