Hace tiempo, llegaron sin avisar, sin hacer ruido, y con su primer trabajo dejaron en ridículo a TODAS las bandas de happy metal y a una gran mayoría de las de power...
Claro, las bandas que habían quedado como mariconas, y los fans de las mismas, dijeron que Lost Horizon sólo sabían ir a toda ostia pero que les faltaba calidad.
Pues bien, vuelven con un segundo guitarra y un teclado, y temas mucho más largos (una media de más de 7 minutos), mucho más trabajados, más completos y con partes lentas y rápidas, es decir, de lo bueno, tienen de todo.
Ethereal Magnanimus a la voz vuelve a estar realmente magnífico (podríamos decir acojonante, pero queda mal decirlo en una crítica y no lo acepta el corrector ortográfico), sigo manteniendo que pocos cantantes en el mundo pueden subir hasta donde llega él, y además, de una forma tan progresiva y sin fisuras de ningún tipo.
Muchos cambios de ritmo y de tempo, pasando de una melodía sinuosa a unos riffs de lo más rabiosos, perfectamente ejecutados por Ethereal a la voz y respaldados por los teclados y las guitarras dándoles cuerpo a los temas, y una base rítmica sin limitaciones, hacen que los temas, durando el doble de lo habitual en este estilo, sigan pareciéndote cortos y quieras más.
Sin duda, uno de los discos del año del power metal, y vuelven a dejar como niñas de 13 años que creen que Britney Spears es lo más heavy del universo a más del 90% de las bandas.
Lluís
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