La primera
pregunta que nos viene a la cabeza es:
¿Porqué recuperar a Bruce Dickinson si
lo que han hecho es otro "X
Factor"? Sí, ya sabemos que es por
las pelas, pero estaba bien formular la
pregunta. Decían que querían volver a
las buenas épocas... no sé, cuando se
habla de las buenas épocas de los Maiden
te vienen muchos discos a la cabeza, pero
seguro que no salen los discos de la
época Bailey.
El tema de tener tres guitarras sospecho
que ha sido porque no se atrevían a dar
le el pasaporte a Gers, porque no sirven
de mucho tres guitarras en este disco,
hasta en muchos momentos, con una sola
guitarra irían sobrados, y es que
aquella promesa de potencia ha quedado en
el olvido, son temas largos en su
mayoría, y haciendo canciones típicas y
tópicas, sin nada especial a destacar
(puede que el bajo de Harris ya no está
tan alto de volumen y ha dejado de ser
omnipresente?).
Si no tuvieran el nombre de Iron Maiden
con todo lo que ello conlleva, y ellos no
se dijeran como se llaman, este disco
hubiera quedado en el olvido diez días
después de salir a la venta, y es que
ahora mismo, sólo en Europa, hay
centenares de bandas que hacen discos
mucho más trabajados, mucho más
potentes, mucho más atípicos....
Seguramente la mejor (por decirlo de
alguna forma) canción del disco es la
más comercial, lo que ha sido su primer
single, "The Wicker Man" y
puedo el penúltimo track, "Out of
the Silent Planet", pero tampoco son
para montar una fiesta y celebrar que
podemos disfrutar en escucharlo (bueno,
si no encontráis ninguna otra excusa y
tenéis que de montar una fiesta...).
Tampoco es un disco malo, pero el mejor
de un disco es que te haga dejar todo lo
que estás haciendo (hasta si se da el
caso de estar bebiendo una cervecita)
para escucharlo, y este no lo hace, no
tiene aquella chispa que tenían en los
80 o principios de los 90, simplemente es
un disco de Metal como miles más de los
que salen cada año, pero con la suerte
que en la portada ponga "Iron
Maiden". Lluís Batlle
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