Habiendo escuchado el anterior “The Tatterdemalion Express” de los chilenos Mar
de grises, escuchar este nuevo “Draining the Waterheart”, es como presenciar la segunda
parte de un telefilm, una historia que nos cuenta con todo lujo de detalles la destrucción
de la humanidad.
Al final del anterior capítulo habíamos dejado la Tierra cercana al colapso, con la humanidad
totalmente arrepentida de su pasado y resignada a su destino.
Esta segunda entrega se desenvuelve con el mismo dramatismo que su antecesor, sin dejar ningún tipo
de luz a la esperanza. Los recursos utilizados por los directores son acertados y poderosos: combinar la
soledad, claustrofobia y angustia del doom/death y el funeral doom con la intensidad de atmósferas cercanas
al post-rock, creando de esta forma complejas y extensas estructuras que sirven como telón de fondo para
contar su dramática historia.
Quien desee remover el poso escondido dentro de su cerebro en búsqueda de aquello que la moral y
las buenas intenciones se habían encargado de ocultar, tiene en “Draining the Waterheart” una inmejorable
oportunidad para hacerlo.
Ivan Cateura
|