Es un avión, es una
mosca, es Superman? no, es María del
Mal. Algo inclasificable, indefinible e
irrepetible. ¿Porqué? pues.... no hay
un estilo definido, los temas estarían
todos dentro del metal, aunque a algunos
se les nota unos ramalazos a Extremoduro,
a otros se les nota Rosendo o Los Suaves,
a otros Sepultura.... escuchando los
temas separados, nos es difícil creer
que pertenecen al mismo grupo y al mismo
estilo, pero como tenemos el cd, nos lo
vamos a creer.
Y eso no es todo,
por si fuera poco, dentro de cada tema
podemos encontrar toques de blues, salsa,
reagge, etc.... un montón de mezclas
(hasta la portada la pintó un rapper),
combinaciones y experimentos que no es
que queden mal, quedan raras a una
primera escucha, pero, superado este
primer paso, te lo pasas en grande
escuchando este cd.
Vamos paso a paso,
es un cd sin grandes pretensiones (a lo
mejor las dejaron de banda cuando en sus
primeros conciertos como María del Mal,
parte del público esperaba a una
cantante folklórica), no es un grupo
creado de cara a vender cientos de miles
de copias, ni a llenar estadios con
ochenta o cien mil personas, nada de eso,
un grupo de amigos crearon un grupo para
pasárselo bien y, como podemos comprobar
con este cd, hacerlo pasar bien a quien
los escuche.
Hay cds buenos
musicalmente hablando, otros cuyas letras
son supercachondas, otros que se lo toman
todo en serio. Un poco de todo (o mucho)
es lo que nos ofrecen María del Mal,
experimentando con la música, llegan a
crear canciones muy escuchables
musicalmente hablando (técnicamente no
son prodigiosos, ellos lo saben y lo
asumen, y tocan todo lo bien que saben,
que es bastante), por otro lado, unas
letras mega divertidas la mayoría,
hablando de sexo, drogas, alcohol, sexo,
drogas, alcohol, drogas y........ ah,
sí, también de drogas (eso sí, sólo
hablan bien de las drogas ilegales,
aborrecen las drogas legales). Aún así,
tienen una parte de protesta en esas
letras, contra una sociedad que no les
acaba de gustar, llena de personas poco o
nada solidarias o solidarias en
apariencia, llena de gente que pasa de
los problemas de su alrededor, es decir,
una sociedad que debería cambiar en
algunos aspectos, y eso intentan, a su
manera y con buen humor, María del Mal y
quien escribe la mayoría de los temas,
Dani, su cantante y líder. Éste fue
quien en medio de una alucinación
provocada por substancias psicotrópicas,
vio la contraportada del cd, una planta
de Marihuana de dos metros de altura
recortada en el cielo por la luz de la
luna, cosa que por muy fuerte que nos
parezca es como un resumen de lo que nos
podemos encontrar al escuchar el cd, por
una parte, las drogas, y por otra, la
provocación que supone poner la foto (no
dibujo) de algo ilegal, para intentar
romper este tabú y estas leyes que no
prohíben plantar una rosa o una
margarita, cuidarla y fumársela cuando
crece, pero sí que lo prohíben cuando
la plantita en cuestión es la Marihuana.
Un perfecto cd
para llevar puesto en el coche un sábado
por la noche mientras te vas (o vuelves,
si puedes volver) con los colegas de
marcha, pero que no creemos que sirva
para concienciar a la sociedad, puesto
que es difícil que la sociedad que ellos
quieren cambiar se llegue a escuchar este
disco alguna vez, pero qué carajo, hay
que intentarlo, y, si no lo consiguen, se
lo habrán pasado bien tanto ellos como
quien se haya escuchado este Cuando creí
que estaba solo, y esperando ya el nuevo
cd que está en camino. Lluís Batlle
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