Empecemos por catalogar el grupo: Power Metal. Situémoslo ahora geográficamente según su nacionalidad: Italia. Antes de poner el disco ya sabemos más o menos lo que vamos a oír. Podríamos cagarla, sí, pero no será el caso: Power Metal típico-tópico, made in país de la bota. Otros Rhapsody pero sin la suerte de disponer de grandes promotores ni de la pasta suficiente como para poder pagarse el alquiler de toda una orquesta entera que les de un sonido más sinfónico y creíble. Aunque ahora que lo pienso, quizá eso es lo que más me ha gustado de este grupo: la no necesidad de tapar sus límites en cuanto a técnica escondiéndose detrás de todo tipo de melodías no tocadas por ellos como harían por ejemplo, y ya que les hemos nombrado anteriormente, Rhapsody (así al azar) con las orquestas que hacen aparecer en sus discos.
No estamos delante de grandes músicos, poseedores de gran técnica o capaces de tocar a velocidades supersónicas. No, nada de eso. Lo mejor seguramente sería la voz, que algunos ya empiezan a catalogar como una de las mejores voces de Italia. Sí, está bien, aunque en según que agudos da miedo porque parece que vaya a desafinar, cosa que probablemente pasará en directo. En todo caso, si en cuanto a voz esto es lo mejor que se puede encontrar por esas tierras, quizá les podríamos traspasar en toda su totalidad el tema de los programas estos de academias musicales (me niego rotundamente a pronunciar su nombre) que tan de moda están por tierras hispanas, porque el chaval está muy lejos de un Leo "la bestia" de nuestros Saratoga, por poner un ejemplo cogido también así, al azar.
Aunque de la mitad hacia el final el disco es bastante simple y aburrido, la primera mitad es entretenida y se pueden escuchar algunos temas con cosas interesantes. La conclusión final sería que está bien, pero podría estar mejor.
Sergi
|