De su anterior trabajo decíamos que en los cortes más tranquilos o heavys eran unos clones de Dio, y que en sus temas más powermetaleros se convertían en grupo tributo a Primal Fear.
Bien, pues han evolucionado, en los cortes más clásicos han añadido coros, que muchas veces ni vienen a cuento, por lo que tenemos un 95% de Dio y el resto algo entre Rhapsody y Therion. Pensaréis que no es demasiada evolución... pues bien, en el apartado más cañero sí tenemos esa evolución, puesto que han aprovechado la gran variedad de registros de su vocalista Mike Tirelli para pasar de copiar a Primal Fear a acercarse a la música de unos Nocturnal Rites, o mejor, viendo la cantidad de tópicos (dragones, espadas y otras cosas de estas de las que nunca se han hecho canciones), se acercarían más a unos Nostradameus.
Power Metal de notable ejecución, con una voz impresionante, que podríamos comparar con la salsa agridulce, por un lado tenemos buena música y por otro letras plagadas de tópicos, hay quien está tan enganchado a esa salsa que no prueba las otras, y hay quien como no consigue establecer que lo que le gusta de la salsa supera a lo que no le gusta, prefiere probar otras salsas y dejar esta para el final.
A parte de eso, algunos tópicos a nivel musical, como pueden ser esos falsetes ensordecedores que tampoco vienen a cuento y que a los que no andamos cerrados al metal clásico nos impulsa a decidir que preferimos salsa de soja a la salsa agridulce, pero disco recomendable para los amantes del género.
Lluís
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