En teoría
este cd debería haber sido una de las
sensaciones discográficas metálicas del
99, al menos así se lo pensó la
discográfica y el grupo mismo.
Tenían una
buena línea de salida, pues en el grupo
estaban Chris Caffery de Savatage a la
guitarra y Henne Basse a la voz, que
incluso dejó Brainstorm y el prometedor
futuro que le esperaba allí para
dedicarse exclusivamente a Metalium. Hay
que advertir que no canta de la misma
forma que cuando estaba en Brainstorm,
aquí lo hace con una voz más melódica,
menos rasgada, gutural y profunda, se
acerca más a la escuela Michael Kiske.
Con ellos dos
y una impresionante promoción a sus
espaldas, sólo faltaba hacer canciones
buenas y tendríamos a un grupo dispuesto
a codearse en la primera línea del metal
con Blind Guardian o Stratovarius.
Pero falló la
cosa, iban tan sobre seguro, que no se
arriesgaron al componer los temas, no
intentaron crear nada nuevo, si no que
cayeron en el mismo error que Dan
Zimmerman con sus Freedom Call, se
pillaron lo que ya estaba hecho y lo
maquillaron un poco. Y eso puede
funcionar en uno, dos temas como mucho,
no en todo un cd.
Aunque el
primer tema del cd, Fight, es un temazo,
potente y contundente, el resto de las
canciones las vamos escuchando como quien
escucha un cd que ya se ha escuchado
decenas de veces, moviendo la cabeza pero
sin que los pelos vayan de atrás
pa'lante y viceversa. No tiene frescura
ni originalidad y, o mucho cambia la cosa
en próximos trabajos, o este grupo que
en teoría iba a ser el no va más, no va
a ir más, va a tener las horas contadas.
Coincidió
además que estábamos los del equipo en
diferentes salas escuchando cds
diferentes, y por una de aquellas
casualidades, descubrimos que esta pereza
de crear cogiendo lo que ya estaba hecho,
llegaba a límites increíbles,
¡¡¡¡Habían llegado a plagiar una
canción de Saxon!!!! , Break the Spell
es un plagio en todo su estribillo de la
canción The Preacher del disco del 1997
Unleash the Beast de Saxon.
A destacar la o
las versiones que hay en el cd, según la
edición del mismo que se compre. La
edición normal acaba con una versión en
speed metal del Smoke on the Water, tan
rápida que hasta cuesta de reconocer en
muchos puntos del tema, no es la típica
versión que se suele hacer de un tema
clásico, es una apuesta arriesgada,
tanto que puede llevar a quien la escucha
a una repulsa total hacia la misma o,
simplemente, que te guste.
Como arriesgado
es versionar a Accept, como ocurre en la
edición en digipack que la contiene
(además de una canción rescondida
después del último tema propio del cd:
Metalians), y es que si una cosa
identifica, identificó e identificará
siempre a Accept no es otra cosa que
aquello que algunos llaman voz y otros
estruendo, aquello que sale de la
garganta de Udo Dirkschneider, y a Henne
Basse le faltan aún algunos hectolitros
de tequila y muchos cartones de tabaco
negro para tener una voz mínimamente
similar y poder cantar Burning.
Bueno, en
definitiva, un cd para escuchar pero no
para ponerlo en un pedestal, para
aquellos que quieran algo nuevo, que se
compren el Walls of Jericho de Helloween
que suena más fresco y más nuevo que
este cd, pero a quien no le importe
gastarse dos mil y pico pelas en un cd de
Power metal que no aporta nada nuevo,
pues tendrá un buen cd de más en su
colección. Lluís Batlle
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