Otro magnífico ejemplo de técnica desmesurada.
Se admite, saben tocar y muy bien, saben salir-se de los parámetros de la “normalidad” musical imperante, saben intentar (y conseguir) no parecerse a nadie del negocio actual, pero todo en detrimento de la calidad global, ya no del producto, si no de las canciones en si que sufren una sobresaturación de ideas, conceptos, que te llevan, a veces, o a perderte o a aburrirte. Pero no siempre, “Mind Over Body”, como su nombre concluye, puede ser un producto para intelectos superdotados, pero para el público en general, pueden agradar o detalles o la manera de exhibirse como instrumentistas, pero más allá no llegarán.
No es un disco para olvidar, si acaso, y si mi punto de vista no es erróneo, será un disco para que el grupo medite, porqué no han llegado a tanto público como ellos se podían suponer que así sería.
Devi |