Si hacéis un repaso a las críticas hechas en esta web de gran parte de la discografía
de estos alemanes, veréis que siempre les hemos respetado por calidad, pero que disco a
disco hacíamos notar que cada vez tenemos menos evolución.
Pues bien, este cd no es una excepción, y aunque el disco no está mal, lo escuchas y te lleva directo a
lo que los mismos Mob Rules nos ofrecían en los 90, y de eso ya hace más de una década.
Sí que hay temas que intentan toques del metal melódico actual, como el estribillo de “Trial by Fire” al más
puro estilo Nocturnal Rites, o diversas melodías que tienen un regusto progresivo y un trasfondo como
oriental, aunque no queda demasiado claro.
Así mismo, Klaus Dirks empieza a no tener edad para subir de tonos y aguantar ahí arriba, y se nota, a parte
que no entiendo porqué un cantante que canta en tonos medios, que le quedan de putísima madre con esa voz de
tonalidad poco corriente que tiene, de repente se pone a chillar. A ver, si se ha pillado los dedos con el
micro o un testículo con la cremallera, primero: cambiar ese micro o esos pantalones, y luego seguir
grabando, no vendrá de diez minutos en lugar de hacer sufrir al pobre. Y segundo: el técnico de sonido también
puede cortar ese cacho, digo yo que por algo está.
A parte de esos gritos (pocos, por suerte) y la ya nula evolución de la banda, el disco mantiene la línea de
calidad y seriedad que tenemos con Mob Rules desde sus inicios, aunque después de tantos años sigo echando de
menos esos toquecillos folk que les distinguió de entre tantas otras bandas (por suerte) ya olvidadas, y
nos dio maravillas sonoras como esa “Rain Song” que todavía suena en alguna compilación de mi coche.
Lluís
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