Hablar de bodrio sería quizás pasarse, pero teniendo como única referencia su
aclamado “Powertrip”, uno se queda sin muchos argumentos a su favor. Y es que las comparaciones no
son odiosas cuando uno justifica que con el tiempo, la banda de Dave Wyndorf no solo ha perdido energía, sino
que ha dilapidado su crédito para crear temas interesantes, pegadizos o que no aburran hasta a los pacientes de
epilepsia en su estado de máximo apogeo.
La producción del disco si que, sinceramente, es patética. Escuchar el disco con auriculares es lo
peor que uno puede hacer, puesto que así se denotan todos los errores que arruinan lo que podrían llegar
a ser temas interesantes. Por tanto, para salvar, ligeramente, este “4 Way Diablo”, os recomendaría que pusieseis
el álbum en el reproductor de vuestra cadena y así podréis tapar las innombrables “cantadas” que posee el trabajo.
Otra banda que debe replantearse el futuro, pues si pretenden que les preste atención, mejor que no saturen
sus discos de insustanciales medios tiempos y trabajen mejor el sonido de sus temas más rockeros que es donde
la banda da lo mejor de si.
Devi
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