Tres
discos han sido suficientes para darnos
cuenta que estos alemanes tocaron techo
con su primer larga duración Towards
The Twilight y que tanto su siguiente
Thunderbeast como este Nailwork
son resultantes del natural desgaste de
aquél. Ahora mismo adolecen de su
frescura primeriza y, quizás con la
excepción de Filthfinger o Quicksilverspire,
les falta madurar temas más redondos
como aquellos de From Ebony Skies
o el fortísimo Intruder. A los
hermanos Basten, que continúan precisos
con esos riffs marca Goteborg,
les vuelve a jugar una mala pasada su
cantante Björn Gooses, que por desgracia
no se acerca a la credibilidad de un
Johan Liiva y que aparece casi siempre
medio tapado por las guitarras e
ininteligible en su variado
recurso entre gutural y gritón. Como
estrategia para captar a sus fans de
siempre, y desviar un tanto la atención,
han rescatado a su anterior vocalista
Christian Müller que junto a Leif Jensen
de Dew Scented colaboran como segunda y
tercera voz. Producto correcto, con
buenos índices de ejecución, pero que
en general resulta demasiado lineal, en
el que cuesta digerir la mayoría de los
pasajes cantados por Björn y en el que
tampoco destaca el Black Velvet de
Alannah Myles. David Marco
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