Mastodóntica vuelta de Nile que, con este "In Their Darkened Shrines", el tercero en su haber, se sitúan en la cúspide del Brutal Death. Este álbum sin duda alguna suena a Nile 100%, siguen inmersos en su temática basada y fundamentada en el Antiguo Egipto, a la que asaltan con verdadera vocación y profesionalidad, que les ha llevado a incluir una serie de comentarios y explicaciones sobre las letras a fin de aclarecer el origen y significado tras ellas. Musicalmente hablando este trabajo goza de una producción más depurada y lograda que dota a Nile de ese sonido tan compacto y contundente que les caracteriza.
El dominio que ejercen estos tres señores sobre sus instrumentos, incluida la voz, es sencillamente magistral y ello se debe en parte a las nuevas incorporaciones en la banda. Se trata de Tony Laureano (Malevolent Creation, AngelCorpse, etc.) a la batería y Jon Vesano (Dark Moon) al bajo. El disco se compone de 12 tracks, el último una suite que, de no ser por los intencionados cortes por parte del grupo, tendría una duración de unos 14 minutos y con lo cual nos quedaríamos con un álbum de 9 temas (hubiese preferido la suite entera pero bueno...), de casi una hora de duración. Así que son 12 canciones repletas de potencia con un sonido realmente pesado y brutal en las guitarras, una batería absolutamente atronadora que logra velocidades increíbles sin perder definición y una voz simplemente brutal que sabe estar a la altura de las circunstancias con unos registros guturales muy variados y definidos.
A pesar de ser un disco donde mayormente prima la velocidad y el garrulismo del Brutal Death, se atreven con medios tiempos y esos ya tan inconfundibles breaks tradicionales de atmósferas egipcias, que nos llevan embrujando desde su inolvidable "Amongst the Catacombs of Nephren-Ka" y que ha hecho que Nile se sitúen en el cenit del Death Metal.
Sin ninguna duda, este es un trabajo muy bien hecho, sin lugar a improvisaciones, todo calculado meticulosamente para conseguir el resultado presente. Nile saben lo que quieren y cómo conseguirlo, y están imparables.
Guilleuma
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