CRITICAS DE CDS

Nocturnal Rites
Título The 8th Sin (2007)
Sello Century Media

Nocturnal Rites son un quinteto sueco con una calidad contrastada e incontestable, y la valoración de la banda ha ido en ligero pero progresivo aumento desde la incorporación de su vocalista Jonny Lindqvist, llegando a su punto más álgido en su último trabajo “Grand Illusion”. Los anteriores trabajos a este “The 8th Sin” (¿alguien ha tenido problemas para relacionar el octavo pecado con su octavo álbum?), sobretodo a partir de su última incursión por el Happy Metal hará unos siete u ocho años, están formados por un conjunto de canciones musicalmente notables, con ritmos algunas veces más agresivos, otras veces no tanto, alternando velocidad con medios tiempos, y todo eso liderado por la voz de Jonny que cada disco se aprecia más pletórica. Tenemos todo esto, pero siempre ha resultado complejo llegar a tener entre nuestras manos un álbum de Nocturnal Rites que complete todos esos ingredientes y lo subleven a la perfección. Los dos últimos discos hasta la fecha, “New World Messiah” y “Grand Illusion” serían lo más parecido a ese disco tan deseado por muchos.
Con “The 8th Sin” sucede algo extraño. Desde los primeros temas hay la sensación aparente de que Nocturnal Rites han decidido de una vez por todas imponer definitivamente su ley, pero la presencia de los típicos temas de relleno le corta esa continuidad. “The 8th Sin” sigue la fórmula de los últimos trabajos, lleva el identificativo claro de Nocturnal Rites, influenciados solamente por su propia música, pero esta vez con la incorporación de elementos electrónicos y samplers en muchas de sus canciones, experimento que algunos criticarán, pero que con el buen uso que los suecos le han sabido dar, acabará convenciendo al oyente.
“The 8th Sin” vuelve a ser un buen disco que se queda a las puertas de la perfección, pero que está un par de escalones por encima de la mayoría (por no aventurarme a decir todos) de los discos de Power Metal que actualmente nos carcomen el cerebro.

Sergi

< Volver al índice