Aunque el sello Lion Music
no sea un especialista en cosas happies o heavy al estilo
(o copia) de Manowar, el nombre de la banda, el título
del cd y la portada con un hombre con la máscara de
hierro (uys, ¡¡¡qué original!!!),
espadita en mano y sangre en ella, me hizo sospechar que sí
que sería un cd de alguna cosa pastelona o manowariana.
Así pues, proseguí con la secuencia de acciones
propia de cuando se prevé un disco de tales características:
abrir el reproductor, dejar caer el cd en la bandeja, darle
al play para que se cierre él solito y empiece a sonar,
y en los tres segundos que usa para esta operación,
pegar un salto de metro y medio terminado con un "cuerpo
a tierra", dar tres vueltas sobre mí mismo hasta
llegar bajo la mesa donde hay un mini cajón hecho con
espuma insonorizante, y encerrarme ahí...
Una vez ahí dentro, con el dedo índice, lentamente,
se abre con sumo cuidado una de las partes de espuma para
poder oír qué suena... y joder! No era ni power,
ni japi, ni plagio de Manowar!!! Lástima, porque estaba
sangrando de un codo y hubiera quedado muy auténtico
escribir la crónica vertiendo mi sangre sobre el teclado...
En realidad, se trata de una banda de tendencias neoclásicas,
con los elementos típicos de éstas y la calidad
técnica que estas bandas procesan, aunque con unas
guitarras más distorsionadas de lo normal, lo que le
da un toque distintivo y característico bastante atractivo.
Y sobre Dushan Petrossi, uno de tantos guitar heroes, pero
este es belga, y frontman de Magic Kingdom, que de momento
sólo tienen un cd en el mercado, con excelentes críticas,
pero de ahí a unirse a la moda de poner el nombre propio
con el de la banda como si fueras el mismo Ritchie Blackmore
con sus Rainbow te faltan unos 10 discos básicos para
la historia del Metal.
Lluís
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