Yo creo que para los músicos
del norte, componer, tocar en un grupo debe ser como hacer
el amor para el resto de los mortales.
Tú conoces a una chica, y te la beneficias, según
en qué casos se te benefician a ti; a partir de ese
momento ya tienes una experiencia más que, puede ser
vitalmente satisfactoria, aburrida o un hastío al cual
accedes para quedar bien. Pero siempre desearás tener
más experiencia, más conocimientos, más
...
En el caso de Poisonblack, la experiencia no traspasa los
limites de lo ya conocido, pero no deja de aportar una dosis
de buenas vibraciones, de buen feeling, de buenas canciones
en definitiva que, llegan a complacer tanto a oyentes como,
seguramente, a los propios músicos.
Y lo conocido es el sonido, el concepto o, digamos, la esencia
de este grupo. Y es que con el cantante de Charon y el de
Sentenced en sus filas, ¿alguien creía que iban
a sonar como algo que no fuera Heavy-Gothic?.
Lo curioso es que Ville Laihala no se encargue también
de cantar, sí que hace los coros, pero, aquí
se lleva la parte protagonista de las guitarras del disco.
En definitiva, han vuelto a hacer el amor (joder, qué
fino que estoy últimamente), con una chica conocida,
no descubriendo algo que hubiesen aprendido antaño,
pero disfrutando que es lo que interesa.
Devi
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