Cuando uno lleva tiempo saliendo con la misma chica, a veces puede reflexionar y decir "joder, con el tiempo ha madurado y ha adquirido personalidad", el problema es que sigue siendo la misma de siempre, y la imaginación en la cama tiene su límite. Eso sí, a veces te sorprende con un vestido de noche para fliparlo, otras de cuero en plan chica cañón, etc...
Pues bien, con esa idea en la cabeza, cogemos a la tía, la rapamos al cero, le cambiamos el sexo, la embutimos a hormonas de musculación y le ponemos de nombre Ralph Sheepers.
Esta vez Ralph nos viene vestido de cuero y con un buen escote, anunciando aquello de "prepárate porque habrá caña". Con su "Nuclear Fire" encontraron su sonido propio, lo que pasa es que era muy tranquilillo, y ahora, con el "Black Sun", pillan ese sonido y lo elevan a más no poder en cuanto a potencia.
El problema es que ya tenemos los riffs muy sobados, al igual que los agudos de Ralph y sus líneas melódicas, y no nos demuestran que puedan ir más allá, no nos convencen que pueda haber evolución ninguna.
Y es que, como dice un buen amigo mío "me encantan los macarrones y llevo muchos años con ellos, lo que pasa que por mucho que les pongas distintas salsas, siguen siendo macarrones, y algún día me gustaría cambiar, aunque fuera algo fugaz y ni que fueran spaggettis".
Lluís
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