¿Os habéis preguntado alguna vez qué
debe tener una banda para hacer buen metal en toda su esencia
que suene actual y que tenga la capacidad de cautivar a quien
lo escucha? Yo sí. Constantemente. Las respuestas han
sido casi siempre vagas e inconcisas, llegando a pequeñas-grandes
conclusiones en noches de especial divagación mental,
no necesariamente, aunque sí posiblemente a causa del
alcohol. Pero la resolución más clara que ha
iluminado mi existir metálico es que tales quebraderos
de cabeza, hayan dado respuestas o no, quedan completamente
relegados a un segundo término cuando escuchas un disco
en el que ves reflejado todo lo bueno o todo lo malo de esta
movida.
En este "Still At Arms And Length" veo todo lo bueno.
Veo a un grupo que se dejan llevar ante todo por su más
cruda creatividad, un grupo que no deja de tener una idea
muy bien definida de cómo quieren que suene su música
y cuán profundas quieren que sean las letras en concordancia
con ésta. Sonido tan claro como potente, tan equilibrado
como sorprendente, tan heavy como gótico, tan elegante
como cautivador para el oyente sediento de calidad musical
en su forma más dura.
Ivan Sàez
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