Ni disfruto construyendo críticas negativas, ni destrozando
las horas de ensayos e ilusiones de los grupos. Pero estoy
en contra de aquellos que aún teniendo la boca llena
de plumas, tienen la indecencia de negar que hayan comido
pollo. Y ni soy de los que se conforma con un caldo de lentejas
"on the rocks", ni un yuppie que desee llegar al
"top" culinario degustando tortillas decontruidas,
cuando ya conozco un restaurante donde sirven unos platos
de relamerse. Por tanto prefiero sincerarme con mi persona
y por mucha admiración que profese a cualquier musical,
elijo mi integridad moral a la falsedad argumental.
Josh Homme fue uno de los responsables de "la leyenda"
del Stoner Rock: Kyuss, y según algunos medios, QODSA
recorren el mismo camino hacia la inmortalidad musical. He
de admitir que apenas he seguido la carrera de ningún
ex-miembro de Kyuss, a excepción de la de John Garcia,
y me interesaba de sobremanera conocer cual havia sido la
identidad de la que havia dotado este genio de la guitarra
a QOTSA.
Desgraciadamente, lo mejor de Josh en este disco es su sinceridad
musical. Ha sabido alejarse prudencialmente del sonido que
le hizo popular. Pero me hace dudar en si esto es un paso
adelante o un frenazo en la concepción de buenas canciones.
"Lullabies to paralyze" no motiva, te deja frío.
Cualitativamente hablando está a años luz de
sus míticas construcciones, en la voz, en la calidad
instrumental, en todo.
Aún teniendo en cuenta el refrán acerca de las
comparativas, es imposible no elegir revolver el baúl
de los recuerdos y esperar a que el próximo intento
posea una notable mejoría.
Devi
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