Ya casi me había olvidado de esta gente, de cuando recibimos su "Man't" hace cuatro años y nos
sorprendió y nos encantó, y encima, cuando vimos que eran vascos, se multiplicaron esas
sensaciones. Por el acento inglés ya se veía que no eran americanos, pero joder, por el sonido
hubiéramos dicho que eran daneses, suecos. pues no, vascos, y con dos..
Este segundo trabajo sigue la línea de su debut, es decir, a ver quién tiene cojones para definir
su estilo. Algo progresivo, algo experimental, algo stoner, algo. de todo un poco, y sin anclarse
en ningún sonido ni estilo, y cuando una canción parece que va por un lado, la voz cambia a algo
más melódico y subiendo de tonos, o al revés, i como la voz, la música. sorprendiendo en todo
momento sin incoherencias, que es algo que muchas bandas de metal progresivo llevan años sin
entender o ser capaces de aplicar. Lo progresivo y experimental tiene que sorprenderte y tiene que
llamar la atención de tus neuronas, no tiene razón de ser un metal progresivo-experimental que te
suene a algo que ya se ha hecho cientos de veces y que sea del todo previsible. Tampoco puedes
hacer todo lo contrario, ir creando cachitos de canciones muy distintas, y alicatarlo todo junto
sin más, sin que haya fluidez entre esas partes.
Quaoar son raros, sí, y quizá a la gente le cueste de entrar, pero a aquellos que os gusta la
música de calidad, sin estridencias, con buenas melodías y que os active las neuronas, dadle una
oportunidad y un poco más a este disco, es decir, escuchadlo entero, ni que sea de fondo mientras
hacéis la cena, y luego ponéos de nuevo a escucharlo bien, vuestras neuronas os lo agradecerán. Eso sí, no servirá para ir con las ventanillas del coche bajadas y el cd a toda hostia para que se acerquen las tías en masa a preguntaros qué es, pero bueno, si os gusta la calidad musical, ya sabéis que hay que sufrir.
Lluís
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