A pesar de lo
que muchos podéis estar pensando sobre
el título........... no, no es ni un
tributo a Manowar ni un cd dedicado a
ellos, los fantasmas de este disco son de
otro tipo, aunque también están
perdidos entre dos mundos y dos
dimensiones distintas, pero... vamos a
dejar el tema.
Ya se había
advertido que este nuevo álbum sería
una continuación del XIII, también
orquestado (con la participación
inestimable de la Lingua Mortis
Orchestra). Y los temas se asemejan mucho
a aquellos tan celebrados del XIII pero
tan poco propensos a ser ejecutados en
directo.
Lo que no se
nos advirtió es que iban a seguir los
pasos de Metallica, que después de nacer
del Thrash (en el caso de Metallica,
hacerlo nacer), se iban a pasar a algo
menos thrashero (la época dorada de
Rage, los años 90) y que la voz iba a
perder esa fuerza característica. Tanto
James Hetfield como Peavy Wagner se
caracterizaban por tener una voz de una
fuerza impresionante, con una rabia que
se notaba por todos lados. Pues bien, tal
como le pasó a Hetfield, Peavy ha
perdido esa fuerza y esa rabia, es un
cantante cómo otro cualquiera, ha
perdido su carisma. Peavy: ¿no te
cortarás el poco pelo que te queda
verdad? Al menos tú reconoce tus raíces
thrasheras o, como mínimo, acuérdate de
lo que fuiste.
En la parte
musical, se ha perdido contundencia y
rapidez entre los que, en teoría,
deberían ser los temas más rápidos, en
cambio, ha quedado un trabajo más
homogéneo, sin tantos cambios, sin pasar
de un tema lentillo orquestado a un tema
de puro speed metal, nos queda lo
primero, hemos perdido lo segundo. La
Lingua Mortis Orchestra está mucho más
metida en la ejecución de los temas, no
parece que vayan a parte Rage de la
orquesta, van todos a una. Han mejorado
en este sentido, donde antes
encontrábamos una guitarra y un bajo, y
por encima o por debajo, la orquesta,
ahora los encontramos todos juntos y
entendiéndose a la perfección, a un
mismo ritmo y volumen, compaginándose
como si de un solo instrumento se
tratara.
Esto nos hace
dudar: ¿Estamos delante de la ópera
magna de Rage o quizás delante del
inicio de su decadencia? ¿Le ha faltado
a Peavy la estabilidad suficiente con la
renovación de los miembros de Rage para
componer este Ghosts? ¿Acabará solo
Peavy con la Lingua Mortis Orchestra?
¿Se cortará el pelo y se pasará a la
música alternativa? ¿Porqué las moscas
pueden caminar bocabajo y no caen?
Supongo que el tiempo tiene la mayor
parte de esas respuestas, de momento
nosotros tenemos Ghosts y..... cada uno
que se lo tome (bueno, mejor que se lo
escuche y que lo que se tome sea una
buena cerveza) como quiera o como pueda.
Lo único que podemos asegurar es que ese
nombre Rage (rabia, para los despistados)
ya sólo es un nombre, ya no es el
elemento principal de sus canciones, ya
no es lo que les representa ni su tarjeta
de presentación, a lo mejor deberían
cambiarse el nombre por el de Quality o
algo así, pero lo que es la rabia, ya no
se cuenta entre sus atributos. Lluís Batlle
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