Desde el “Unity” allá en el 2002, Peavy y los suyos no nos habían ofredico
nada más que un par de singles por disco, a lo sumo, y un “ir haciendo” de
banda veterana, es decir, una sensación que lo bueno se acabó, y que irán
editando discos con la misma fórmula, que no están mal pero que nunca estarán entre
sus clásicos.
Pues hasta el momento así ha sido, y aunque este nuevo trabajo tampoco es una maravilla, ni
alcanza ni mucho menos el nivel de sus discos clásicos, sí que podemos decir que no es más de
lo mismo. Hay más trabajo que no sólo en un par de temas, es un disco más completo, con un nivel
similar de principio a fin.
Es un disco que entra mejor de buenas a primeras, hay variación en las melodías y más trabajo
de producción, resultando en un disco que si fuera otra banda, estaría bien, pero claro, Rage
cargan a sus espaldas con trabajos como “Black in Mind”, “The Missing Link”, “End of All Days” o
“Welcome to the Other Side”, magníficos discos y sólo recordando su etapa más melódica. No me olvido
de su etapa más thrashie de los 80, pero esa música absolutamente nada tiene que ver con lo que hacen
actualmente, por lo que comparar es tontería.
Ya llevan un par de cds con Andre Hilgers a la batería, y sigue sonando a Mike Terrana, deberían
buscar otro sonido a su batería, porque lo siento mucho por Andre, quien creo que hizo un trabajo
memorable en Axxis, pero esa inmensa cantidad de detalles que Mike Terrana sabe meter para colorear
los temas a través de sus baquetas, Hildgers no los tiene, y con un mismo sonido final, no hace más que
invitar a la comparación.
Pero bueno, “Strings to a Web” nos da la esperanza de algún disco un poco mejor incluso, y quién
sabe si algún otro tema que pueda formar parte de la larga lista de clásicos imprescindibles de
esta banda.
Lluís
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