Aceptamos que nuestra azotea no esté perfectamente amueblada, y que cuando lo
está, seguramente lo está al gusto de muy pocos, pero entre ese descontrol mental
que nos caracteriza se deja entrever, hay que reconocer que en contadas ocasiones, un
ápice de genialidad. Y eso suele ser cuando apostamos por un estilo nuevo, lo hicimos
con el metalcore, con el gothic rock-metal de the 69 Eyes, y ahora también de Lacrimas
Profundere y tantos otros, con el metal melódico de voz rasgada de Nocturnal Rites
que rompió con el Power Metal chillón de tantos otros grupos (y de sí mismos), y ahora
son incontables las bandas en ese terreno… y hará año y medio más o menos apostamos
por una banda llamada Bobaflex.
Hard rock moderno, casi Nu Hard Rock, un puntito industrial, una tendencia bastante metálica, y
aún así, conservando algo del espíritu clásico. Y el tiempo nos da la razón, a parte de sus colegas
Kramus, hace poco nos encontramos con los australianos Mourning Tide, algo más guarros sonoramente, pero
por ahí andaban los tiros.
Ahora tenemos a Razer, quienes mantienen algo más del espíritu clásico, pero el sonido y muchos de
sus estribillos (como “Cold War”) están claramente influenciados por el camino marcado por Bobaflex.
Buen disco de los americanos Razer, que se unen a esta nueva tendencia del New Wave of American
Heavy Metal, donde aunque encontremos estilos similares, todavía no hay un colapso de bandas, y cada
una mantiene su personalidad y su sonido más personal.
Lluís
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