"Pesadillas y Tortura"
y no "Sueños y Locura" es como realmente
los riojanos Red Wine deberían haber llamado a su nuevo
trabajo (tercero ya de su carrera musical), pero quiero entender
que no encontraron las palabras adecuadas para definir el
sonido que expresan a lo largo de este calvario de disco.
Os juro que lo pasé mal, muy mal, ni la otra noche
que acabé arrastrándome por la calle alcoholizado
perdido siendo rechazado incluso por las chicas que encontraba
en cada esquina... ni esa noche fue peor. Y lo bueno es que
Piet Sielck ha sido el encargado de masterizar este revuelto
de instrumentos, letras y voces de gallos clonados estrangulados,
con sonido Tierra Santa pero en cutre. No, no me pincho, y
esta vez estoy sobrio; he dicho sonido Tierra Santa pero en
cutre. Nunca me imaginé que llegaría un día
que alabaría a los Tierra Santa, pero es que al lado
de esta bazofia son unos genios... Dios me pille confesado...
amén.
Pues lo dicho, todo el disco es Tierra Santa pero con un tono
vocal (si se le puede llamar así) más agudo
(si también se le puede llamar así), y la canción
estrella, la "maximum", la inimitable e insuperable
es la que acompaña a la intro y que se llama "Renacer".
Diez kilos de peso perdí con la risa que me provocó,
y cuando al señor Mario Suárez le venía
por subir al máximo sus agudos las lágrimas
podían conmigo... qué dolor... qué sufrimiento...
y encima conseguí reunir a todo el vecindario frente
la puerta de mi casa, que me gritaba y amenazaba con lincharme
con piedras, palos y antorchas... y eso sólo con la
primera canción.
Por poco que apreciéis vuestra vida, evitad este innecesario
sufrimiento. Sólo depende de cada uno de vosotros.
Sergi
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