Lo que comenzó como
un álbum más en solitario del señor Mark
Boals, una de las mejores voces de las que haya podido disfrutar
jamás el Metal, pasó a ser el epónimo
de un proyecto claro, con una formación bastante estable,
capaz de proyectarse en el tiempo más allá de
la puntual anécdota. A todo ello este "Dreamtower"
es un paso firme, de consolidación, después
del doble CD y DVD "Burning Live In Tokyo, 2.002",
recuperando la emblemática figura de las seis cuerdas
Tony MacAlpine (que sólo ha grabado cerca de 30 discos
),
tras el paréntesis que supuso la incorporación
a la banda de George Bellas, y manteniendo a Virgil Donati,
Philip Bynoe y Vitalij Kuprij a la batería, bajo y
teclados, respectivamente.
Casi nada
El señor Boals conserva también
la fórmula malmsteeniana que tan buenos resultados
le está dando en sus proyectos posteriores a su época
con el genio sueco (genio sí, pero un poco gilipollas
también), aunque con algunas variaciones y matices
a los que aquél resulta olvidadizo.
En definitiva no deja de ser un álbum hecho para los
amantes del género, sin ambición por captar
nuevos adeptos, que de hecho es lo que uno se esperaba, pero
con la calidad que suele caracterizar este tipo de propuestas.
Ivan Sàez
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